No creo que hayan muchos hispanoamericanos que hayan apoyado a Brasil en la Final de la Copa América. Una copa desde el inicio cuestionada por las protestas Colombianas a la que querían eclipsar muchos políticos afines a Duque y que el mismo Alberto Fernandez dijo que no iba a tener en su casa y terminó siendo con sede en Brasil, también con muchos cuestionamientos porque es sabido que Bolsonaro no ha sido el ejemplo de presidente en la gestión de la pandemia para lo que en redes circularon muchos memes de ataudes como mascota de la Copa en referencia a las víctimas de COVID en las favelas Brasileras.
Así pintó esta copa donde la única expectativa de muchos era que Messi el crack argentino que juega en el Barcelona tenga en lo que sería su última chance, el honor de levantar esta hermosa copa y consagrarse campeón de América con la albiceleste.
La copa América no ha sido cuestión fácil para Argentina. La última vez que Argentina levantó este título fue en 1993 hace 28 años "un montón" como dirían los argentinos. El último ganador fue Brasil en el 2019.
Durante el torneo casi todos los paises de latinoamérica demostraron su descontento por las reiteradas veces en que Brasil tenía un beneficio de parte del VAR. Una "ayudita" que una selección con judadores de los mejores planteles del mundo no necesitaba. Aún así algunos paises le hicieron frente a el considerado monstruo de sudamérica bajándole el autoestima a este gigante. Y así tuvimos a un Brasil que no goleó marcadamente salvo una vez en toda la copa con un 4 a 0 (Perú) y luego un 3 a 0 (Venezuela) en las dos primeras jornadas de Fase de Grupos pero que luego bajó su intensidad con un 2 a 1 (Colombia), 1 a 1 (Ecuador), 1 a 0 Chile) y 1 a 0 (Perú).
Lo que demostró a un Brasil con estrellas pero no invencible, cosa que no pasó desapercibida por la
selección argenetina que quería el título y se notó, quedando primero en fase de grupos con 10 puntos en el grupo A al igual que Brasil en su grupo B.
Con Argentina pasó lo inverso y hacia mejor el desenvolvimiento en esta copa. Una Argentina que venía empatando y ganando sobre un tanto ante Chile, Uruguay y Paraguay termina la fase de grupos con una goleada ante Bolivia (4 a 0).
Y que en cuartos dibujó con dos asistencias de Messi y un tiro libre expectacular ante Ecuador (3 a 0) otro cantar.
Pero la selección de Scaloni no era solo Messi, hubieron otros protagonistas como el Dibu (Emiliano Martínez) que con un juego de palabras desconcentra al jugador colombiano Yerry Mina y le da la victoria a la albiceleste en la semifinal ante el Colombia bien parado de Ospina (arquerazo), el juego de De Paul (Atletico Madrid) por derecha, el aguante de la defensa de Otamendi (Sport Lisboa) y el tanto de la victoria ante Brasil de Di Maria (Paris Saint Germain).
Todo esto hizo que el equipo de Scaloni sea justo merecedor de esta copa, fuera de la pandemia, de Varsil, aprovechando el no habitual bajo rendimiento de Brasil y rompiendo todo pronóstico de favoritismo con los cariocas.
La seleccion Argentina después de 28 años se lo fijó y lo consiguió.
—Queríamos ayudar a (Lionel) Messi a ganar la Copa. — Dibu Martínez, arquero de la selección.
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